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La mayoría de usuarios conectados fue 49 el Thu Mar 27, 2008 4:11 pm
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Mensaje |
Trycia
Explorador/a


Sexo:  Registrado: 25 Apr 2008
Edad: 15 Mensajes: 32
Ubicación: Lejos de la realidad
Estado: Offline
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Publicado:
Sun Jun 08, 2008 2:18 pm |
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Esta es una historia que me lleva rondando varios días en la cabeza y al final, he decidido escribirla, después de dos semanas estresantes.
Sucede en un lugar de la República de Mali, el nombre del pueblo no lo sé porque no encontrado un buen mapa del país, así que como el Quijote, en un lugar de Mali cuyo nombre no puedo acordarme (era así?, bueno da lo mismo).
Prólogo
Bita dejó a Abdoulie en la cuna hecha por su padre hace ya unos diecisiete años. La madera estaba degradada por los años, perforada por los insectos, seguramente, para resguardarse del helado frío de las noches, que actúa como si miles de cuchillos atravesaran el cuerpo sin contemplación alguna. Balanceó la cuna con cuidado, temiendo que se cayera con su hermano dentro.
Unos segundos después, la bella canción de Bita se rompió con la calmada respiración de Abdoulie. Le acarició la mejilla pensando en la semejanza que había entre él y un ángel.
<<La luna se mostraba impetuosa en el cielo triste, con su única luz que iluminaba los pasos rápidos y nerviosos de aquella sombra que se adentraba en el infierno terrenal: el desierto del Sahara.
Se paró un instante, observando las dunas. Dudó un instante.
Se giró bruscamente, contemplando la figura, que si no fuera por la luz del satélite, sería imperceptible. Ésta sonrió, vislumbrando una sucia dentadura.
Entró en el desierto, sin pensarlo. El viendo le azotó el rostro, impidiéndole respirar. Quiso morir aquel instante en el que dagas afiladas entraban y salían de su cuerpo, divertidas. No obstante, su mente deslumbró a sus hijos durmiendo.
Comenzó a correr, utilizando toda la energía que le quedaba en el cuerpo. Tenía que hacer fuerza para que el aire no se la llevara. En ese instante, la capa del vestido raído cayó, dejando divisar el rostro de una bella mujer movido por el pánico.
Sus ojos inyectados en sangre parpadeaban rápidamente para evitar el contacto con la arena. Su rostro negro se mezclaba con la rojez de las quemaduras, a causa de trabajar cuando los rayos del Sol eran más potentes. Sus rasgos eran simétricos, proporcionando la perfección.
Su cabello oscuro como la noche, estaba trenzado, tal y como lo hacían la mayoría de mujeres de su tribu. Sin embargo, aquella vez, su belleza se mostraba en un segundo plano. Tan sólo el pánico era protagonista aquella noche.
Jadeaba y cada vez, se hacía más difícil continuar. Su cuerpo temblaba y sus piernas comenzaban a fallarle.
Cayó, había tropezado con algo, seguramente una piedra. No sintió el dolor que le había causado: una profunda herida en la que comenzaba a manar sangre. ¿Acaso podía sentir algo más, después de lo ocurrido?
El hombre ya se había posado en frente de ella. Ahora la miraba como si de un insecto se tratara.
-¿Preparada para morir, Aamori?
No le contempló. El hombre ya estaba gozando de la situación. Prefería que la muerte fuera rápida y no muy dolorosa.
-Suplícame que te mate-exigió, levantándole bruscamente la cabeza, con la lanza que portaba. Sonrió tétricamente.
-¿Por qué iba a hacerlo?
¿Qué os parece? El prólogo continua, una hoja más en el Word, que ya lo pondré. No sé porque me esta parte del prólogo me recuerda un poco a Blancanieves, aunque el cazador no es tan malo como este y la idea del frío como cuchillos que te atraviesan, me recuerda a Titanic, cuando Rose quiere suicidarse.
Adiós!! |
_________________ La esperanza es el sueño del hombre despierto. (Aristóteles) |
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Dëla
Caballero de la Orden de la Oscuridad


Sexo:  Registrado: 15 Mar 2008
Edad: 15 Mensajes: 213
Ubicación: Enclaustrada en mi habitación
Estado: Offline
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Publicado:
Mon Jun 09, 2008 2:53 pm |
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Guay
Me ha gustado el comienzamiento, lo explicas muy bien, me he hehco una idea muy bien definida...(yo me entiendo).
Y lo has dejado en un momentito....soy todos iguales, me dejais con la intriga, xD
Creo que de la manera que lo has explicado, se puede saber muy bien los sentimientos de ambos, se me habían puedos los pelos de punta cone l hombre ese, me había metido y todo en la historía, xD
Bueno sigue cuando puedas con el prólogo, a mi personalmente me ha gustado.
Byee! |
_________________ Solo recordamos lo que nunca sucedió... |
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El Ojo
Ojo del Alma


Sexo:  Registrado: 11 Mar 2008
Edad: 15 Mensajes: 249
Ubicación: O_o, a que viene esa pregunta? que cotilla X_X
Estado: Offline
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Publicado:
Tue Jun 10, 2008 2:54 pm |
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Hola,
Tengo poco tiempo, tengo que estudiar (¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SOLO DOS EXAMENES XD!!!!!!!!)
Me ha gustado mucho, sobre todo el final de este trozo, joder...¿porque la tiene que matar? xD
Lo dicho poco tiempo, sigue cuando puedas.
Juro que el jueves por la tarde, habrá actualización del Rombo =) |
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Trycia
Explorador/a


Sexo:  Registrado: 25 Apr 2008
Edad: 15 Mensajes: 32
Ubicación: Lejos de la realidad
Estado: Offline
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Publicado:
Wed Jun 11, 2008 6:32 pm |
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Hola
Muchas gracias Aprovechando mi situación en la que ya no tengo exámenes (creo que lo he dicho muy pronto ) dejo el final del prólogo.
-¿Preparada para morir, Aamori?
No le contempló. El hombre ya estaba gozando de la situación. Prefería que la muerte fuera rápida y no muy dolorosa.
-Suplícame que te mate-exigió, levantándole bruscamente la cabeza, con la lanza que portaba. Sonrió tétricamente.
-¿Por qué iba a hacerlo?
-Porque puedo dejarte aquí-sonrió alzando una mano y mostrándole el lugar-y que tu cuerpo se quede encerrado entre la arena, ahogándose sabiendo que serás una alma pérdida, cuyo cuerpo no encontrarán jamás.
Aamori sonrió, intentando calmar su corazón desesperado e intentando entrever una personalidad fuerte. Aquello irritó al hombre, clavándole la lanza en el estómago con tanto ímpetu, que atravesó todo su cuerpo.
Gritó de dolor, un alarido desgarrador que haría temblar a las almas más frías. No obstante, aquel hombre estaba capacitado para soportarlo, aunque su corazón temblara como la primera vez. Pues le habían enseñado a no sentirlo.
Sin contemplación, recogió su lanza del cuerpo, aún con un hálito de vida, de Aamori. Ésta se convulsionaba y sus ojos parecían saltar de sus cuencas. No obstante, sintió su corazón destrozarse cuando vio a Keon correr hacia ella.
Comenzó a llorar, sintiendo como no podía hacer nada por su hijo. Oró a Kolotyolo, pidiéndole una vida larga para Keon.
-Te has quedado sin madre, muchacho-rió mientras se marchaban.
El rostro amargo de Keon reflejó rabia.
Corrió hacia su madre con el corazón en un puño. Las lágrimas resbalaban por su rostro mientras que observaba como Aamori iba desprendiéndose de la vida. Sintió su dolor, su impotencia y su deseo de alcanzar esa luz magnífica que se encontraba al final.
-Keon…-murmuró, sus ojos se nublaron-te quiero.
Y con esas palabras, el ánima de Aamori fue ascendiendo a los cielos para poder encontrarse con el Creador. Se sintió liberada, capaz de hacer todo lo que nunca había conseguido.
Bajó la mirada, contemplando al muchacho abrazado al cuerpo sin vida de la mujer. Golpeaba su cuerpo, intentando despertarla y desmentir lo que su cabeza le decía a gritos.
En aquella noche en la que la luna era cómplice del dolor del joven, Keon juró vengarse.
Cambió su estrella. Su destino, era ahora, deshacer la sonrisa del pecador>>.
-No pasa nada, cariño-le susurró Abdel mientras le acunaba en sus brazos.
Bita asomó su cabeza en la puerta. Ella no dormía con los chicos desde que cumplió los doce años y tras mirar en el espejo, comprendió que su cuerpo cambiaba.
-¿Otra vez la pesadilla?-preguntó entre susurros, para que Keon y Paulo no se despertaran. Aunque dudaba lo contrario.
Abdel asintió tristemente. Bita les contempló durante un momento, recordándole imágenes pasadas y se marchó de allí, con lágrimas en los ojos. Abdel se mordió el labio inferior, todo había cambiado.
-Yo también hecho de menos a mamá, Abdoulie. Ojalá pudiera volver, pero jamás lo hará.
Mientras, Keon se arañaba la piel. <<Jam>>, su consciencia le repetía aquellas palabras una y otra vez.
Se tapó los oídos, con el ademán de que aquellas palabras desaparecieran. Pero no sucedió. Y contemplando la sangre de sus heridos, revivió aquella noche en la que le condenaron a vivir sin corazón.
Ahora que lo observo, creo que he sido bastante sádica con la muerte de la mujer...
¡Se me olvidaba! Kolotyolo es, en la mitología senufo (una tribu de África que se encuentra por la República de Mali, Costa de Marfil y algunos lugares más) es su creador.
Espero que os guste.
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_________________ La esperanza es el sueño del hombre despierto. (Aristóteles) |
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